La música clásica por décadas ha sido vista como un símbolo de estatus. A menudo, siendo asociada con personas de altos recursos. En el pasado, el poder tener una orquesta para que actuara en una reunión o ir a una función era algo que sólo los ricos podían hacer. Pero lo anterior es el pasado. En la actualidad gracias a las nuevas tecnologías cualquiera puede disfrutar de estas notas tocadas con teclado musical desde la comodidad del hogar.

Sobre el que el escuchar música clásica mejora la salud, esto es cierto. Este tipo de música tiene un efecto positivo en el estado de ánimo, cerebro, y rendimiento físico de quienes la escuchan.

Los estudios han demostrado que la música clásica es un calmante efectivo. Esto se debe al efecto de la música en el cerebro, que hace que la persona se concentre en los sonidos en lugar del dolor físico. Por esto la música se suele usar en terapias de recuperación física.

Si estamos tristes, debemos escuchar música clásica. Cuenta con un tremendo efecto en el estado de ánimo y el estrés. Demostrando que tiene los mismos efectos fisiológicos que un masaje.